Entradas

Sin hadas

Me gritas, te grito, te miro, me miras. Te beso y me besas de vuelta. Me agarro a ti y tu dejas que me apoye. Y así, así vuelve a empezar todo, de la misma manera que terminó, pero, al revés. Antes bailábamos con los ojos abierto mirando nuestros pies, para así no tropezarnos. Ahora cerramos los ojos y disfrutamos, del baile, del fuego. Ya sabemos de que va esto, esto de querernos, esto de amarnos, esto de gritarnos, besarnos, tocarnos. Nos, esa fue nuestra solución, antes eramos tu y yo, ahora somos nosotros. Antes dos personas, ahora una misma. Pero aun así esto no es una historia de amor, porque las hadas no existen y no pueden hacer su magia. Esto, esto es una historia de dos personas que se aman, que es muy diferente.

Paso 11

Siempre supimos que no éramos tal cual, la media naranja, el alma gemela. Más bien éramos los polos opuestos, el “los que de pequeños se pelean”. Siempre nos gustó lo difícil, lo diferente. Nos encantó la complicación, y fuimos muy intensos, para todo. Nos acostumbramos a nosotros, a saltar balcones, a colarnos en casas, a divertirnos a escondidas, a querer sin vernos, a quedar sin saberlo, a besarte sin aliento. Y, cuando todo eso no fue suficiente cogimos buses para vernos. Pero aun así quisimos más, y nadie daba más. Y nos cansamos, y la distancia era cada vez más, más larga. El aun te quiero sonó más, más verdadero, que nunca. Pero él se acabó fue más, más decisivo. Y se acabó, y menos mal, así el tú y yo puede volver a empezar.

Paso 10

Ojala, ojala tenerte a mi lado. Ojala, ojala no necesitarte. Ojala, ojala aun sabiendo que lo he hecho bien no sintiera este vacío de que, si hubiera sido mala seguiría enredada, atrapada y seguiría loca, loca porque ya no es lo mismo, ya no volverá a serlo . Y soy un caos, y estoy jodida porque siempre nos vamos a querer, porque nunca nos vamos a olvidar. Porque cada vez que nos veamos, nos quemaremos, y arderemos, y solo la distancia apagará el fuego. Porque la distancia siempre ha sido agua y ese era el problema, nosotros (cariño), no   sabíamos nadar.

Paso 9

Aún recuerdo tus ojos, aún recuerdo tu voz, todavía me acuerdo de tus manos, de tus miradas, de nuestros juegos, nuestros fuegos, los incendios. Pero tu olor se ha ido y estoy tranquila, porque poco a poco todo lo demás se irá. Pero me enfada porque en realidad creo que quiero que se quede, en mi piel, como la humedad en la playa o el cierzo en Zaragoza. Así que quédate, que aún te queda piel por recorrer.

Paso 8

Acuérdate de aquel puente de tres días, aquel en el que no parabas de decirme que me querías, aquel en el que me tenías todo el rato entre tus brazos, aquel en el que vimos dos películas, y nos perdimos los finales. Aquel en el que me llevaste en moto y acelerabas para que te sujetara más fuerte. Aquel en el que me besabas sin parar, siempre pidiendo un poco más. Aquel en el que me acariciabas el pelo, y me mirabas. Esa mirada que solo decía, te quiero, no te vayas y dame otro beso. Y, aunque no lo quieras admitir yo lo sé, sé que soy la mejor, porque no vale con caminar, hay que dejar huella.

Paso 7

Y el día que me di la vuelta y te vi llorar lo supe, supe que me querías.

Paso 6

Déjame ir, por favor. Quiero volver a salir y no tener que bailar contigo. Quiero volver a ir a la barra y tener que pagarme una copa. Quiero volver a casa y que otros me besen en la puerta. Quiero que te vayas con otras chicas y yo quiero irme con otros chicos. Quiero que beses otros labios y yo quiero morder unos nuevos. Haz todo esto, hazlo ya, y así te darás cuenta de que quieres que vuelva. Yo lo haré también , lo haré ya, y así me daré cuenta de que me quiero de vuelta.